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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El Creacionista




Tengo un sueño muy recurrente por estos días: sobrevuelo la tierra de sur a norte. Allí, los sentidos se distorsionan y tanto puedo ver al planeta entero, como a las piedras del fondo del mar. Puedo doblar la línea del tiempo, hasta hacer que sus extremos se toquen y formen un círculo sin principio ni fin. Y en esa rueda, sobresalen siete ángeles con siete candelabros en las puertas de siete iglesias, quemando siete sellos que desatan siete plagas que destruyen toda vida sobre la tierra. Y veo también a doscientos millones de jinetes inmaculados que son salvados y transformados para el inicio de una nueva era. Y los veo nadando en un magma blancuzco, luchando por alcanzar la luz que los volverá a la vida. Entonces, en dominio de un poder absoluto, contengo el aliento y despierto. Acabo exhausto. Sé que la única manera de terminar con estos sueños es empezar de una vez con La Creación. Un día de éstos.

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sábado, 30 de octubre de 2010

Practicante

¿Para esto me trajiste a Haití? ¿A vos te parece lógico hacer semejante viaje para que yo me pase la mayor parte del día encerrada? Es lo que yo digo, siempre fuiste un egoísta. ¡Y yo que pensé que sería una segunda luna de miel! De hiel será!. Encima ese desayuno exótico que me ataca al hígado… no tenés consideración vos… no es justo que te pases todas las mañanas en lo de ese sacerdote, orixá o como se llame. Podríamos aprovechar la playa, pero no, el señor tiene que practicar... ¡para lucirse con sus amigotes seguro! y mirame cuando te hablo ¿ves como me hacés poner nerviosa? Mirá, hasta se me cierra la garganta de los nervios… y date vuelta, dejá de jugar con ese trapo y … agghh... no puedo… agghhh... resp… aggghhh… porf… agghh!

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miércoles, 27 de octubre de 2010

Realidad pura y dura

Hoy la realidad se me impuso de manera aplastante y la ficción quedó relegada detrás del negro crespón de la razón. Hoy la muerte volvió a poner a prueba a unos hombros femeninos y no puedo evitar sentir el antiguo dolor sobre los propios. Hoy la mujer que lleva las riendas de este país perdió a su apoyo mayor, a su compañero de toda la vida, a quien le enseñó a ser presidente con el ejemplo. Tiempos difíciles se avecinan para todos. En este momento solo me surge un ruego: claridad mental para todos mis compatriotas, hombres y mujeres de buena voluntad, para que realmente sean eternos los laureles que supimos conseguir. .

sábado, 23 de octubre de 2010

Trabajo Temporario

Llevaba horas en la misma posición, sentado en una reposera, mirando a la maniquí que lucía un traje de baño de diseñador. Al mediodía concluyó que estaba loco por haber aceptado ese trabajo. Estaba por levantarse cuando la muñeca le guiñó un ojo. Atónito, pensó que la inmovilidad lo estaba enloqueciendo: “No te vayas lindo, estoy muy sola aquí”.
- Pero… ¿sos real?
- Tanto como vos. Cuando se vayan todos, verás cuán real soy.
Una nueva emoción se había apoderado de él. Permaneció inmóvil lo que quedaba de tarde absorto en los ojos femeninos, atento a cada gesto de su boca, cada latido en su pecho. Admiraba su actuación. A la mañana siguiente la vendedora tuvo que denunciar un extraño robo: el dinero de la caja chica, la maniquí del costoso traje de baño y toda la ropa del maniquí que encadenaron a la vidriera con reposera y todo.

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lunes, 18 de octubre de 2010

Función

Había aceptado cumplir el rol del muñeco aunque hacía mucho que no creía en cuentos de hadas. La paga era buena por dos horas de trabajo. Se trataba de una función de teatro para niños. Poca exigencia, además. Pero esa tarde, al subir al escenario había algo en el ambiente que lo inquietaba, aunque no podía precisar qué. Las luminarias convergían adecuadamente, los personajes ocupaban cada uno su lugar, el clima de la carpintería estaba bien logrado, todo parecía en orden. Hasta que vio a los niños. Miraban absortos hacia el techo de la tarima. Allí sobrevolaba un hada de vaporoso vestido y alas blancas. Pensó que los niños se asombraban al creer que el hada realmente podía volar. Eran inocentes después de todo. Pero cuando quiso decir sus líneas no pudo abrir la boca, tampoco pudo moverse. Estaba convirtiéndose en madera. El hada, a punto de desaparecer, le susurró: “Tengo que asegurarme de que los niños sigan creyendo en mí y ellos necesitan ver para creer: hoy realmente serás tu personaje”.

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jueves, 14 de octubre de 2010

Cacería


Habíamos sido contratados por un grupo de élite que prefirió permanecer en el anonimato. La consigna era clara. Teníamos que liquidar a ese animal sin levantar sospechas y sin asustar a las criaturas del lugar. Nos organizamos en grupos de tres, apuntándole desde una distancia prudencial. Las armas de desintegración eran muy potentes. Para disimular el estruendo que producirían, acordamos dispararle al unísono en el momento en que el avión de la mañana volara sobre nosotros. La misión tuvo un éxito rotundo. A las diez y cuarenta de aquel viernes, el dinosaurio finalmente desapareció.

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domingo, 10 de octubre de 2010

Esencial


Escudriñaba su esencia en el fondo de la pupila reflejada en el espejo, cuando una voz de niña, muy lejana, le susurró una frase del Principito. Decepcionada, se puso sus lentes de sol, tomó su carterita y volvió a la calle, a trabajar.

Aquí en gallego

domingo, 3 de octubre de 2010

Ana de los Gatos


Ana de los Gatos. Así la llamaban en el barrio. Así la conocieron en todo el mundo. Nieta e hija de veterinarios, ella no necesitaba serlo para proteger a los animales más que a su propia vida. El día de su entierro, detrás de las únicas dos vecinas que acompañaban el féretro, se formó una larguísima fila de animales de las más diversas especies, pero sobre todo, gatos. Numerosas familias de gatos se sumaban a la caravana a cada paso. Los abuelos aún recuerdan los maullidos lastimeros que enloquecieron a la ciudad durante la media hora que duró el entierro. Hubo madres que salían a la calle desesperadas, temiendo que algo catastrófico estuviera provocando esos llantos de criaturas. Cuando todo acabó, una tristeza inmensa invadió la ciudad. En medio de un nuevo silencio, notaron que no había animales en ningún lado. Ni hormigas trabajando, ni pájaros volando, ni perros ladrando. Tan insoportable era esa tristeza que uno a uno, todos los habitantes de la ciudad, se dieron cita en el cementerio, donde los animales velaban la tumba de Ana. Cuando el último de los ancianos presentó sus respetos frente a la lápida, los animales retornaron a sus vidas, marcando para siempre en el calendario local el día en que Ana de los Gatos murió.


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jueves, 30 de septiembre de 2010

Piedad

Le dice al oído en una de las arremetidas: quedáte quieta chiquita, si te movés no puedo. Te prometo que no te va a doler.
Así, hablándole muy despacio y acariciándole el pelo, logra que se calme. Con un rápido movimiento, le aplica la inyección que surte efecto de inmediato. Primero dobla las rodillas y luego cae al suelo sobre su costado sano.

Cuando sus ojos finalmente se opacan, le quita las anteojeras y llama al petisero que observa la escena desde las tolvas. –Entiérrenla Cipriano y después preparáte que vamos a cazar a ese maldito.

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sábado, 18 de septiembre de 2010

Mensaje



Cuando empecé a mirar hacia abajo, mi mano quedó paralizada, presa de un rigor involuntario y un dolor insoportable. Incapaz de moverme, el pincel quedó fijo sobre la tela que absorbía el líquido bermejo, creando por sí misma la más bella obra que jamás hubiera visto. En una fracción de segundo mi conciencia penetró la tela y me vi, en ese minúsculo puntito negro del entramado, intentando pintar una acuarela. El dolor en mi mano me volvió a la realidad. Entonces, entendí clarísimo el mensaje : nunca debo dejar de mirar hacia arriba.

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domingo, 12 de septiembre de 2010

Informe

Hemos sido alertados por un mensaje de la superficie virtual, a los ciento dieciocho segundos de que el ordenador central se bloqueara. Un programa autónomo, funcional en exteriores, notó la presencia del virus mientras tomaba sol. Más allá de producir la suspensión momentánea de toda actividad programada -incluyendo el movimiento del mar, los niños jugando y las charlas de la gente-, el virus tomó la forma de una bandada de pájaros gigantes surcando el cielo, lo que provocó un apamplamiento general de los residentes. Gracias a este mensajero, hemos podido resetear toda la zona afectada y, luego de la desinfección, con borrado parcial de memoria incluido, confirmamos que el peligro ha pasado. La matrix continúa trabajando con normalidad.


Gracias Alberto Flecha por la inspiración para este micro.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Venganza



Un dolor punzante sobre la sien derecha la volvió en sí. Apenas pudo entreabrir sus ojos, observó todo dado vuelta. Una espesa gota carmesí colgando en el puente de su nariz le indicó que yacía en el piso. Quiso levantarse pero su cuerpo no le obedeció. Solamente podía mover sus ojos. No lograba ordenar sus ideas. No entendía qué pasaba. Un lago de sangre se extendía frente a ella, tiñendo los jirones de broderie de su vestido y, más allá, un desconocido, con un sable atravesándole el cuerpo, se hincaba sobre sus rodillas, en medio de otro espejo de sangre. Solo cuando descubrió a su esposo sentado en el sillón, la mirada perdida en ella, recordó el brutal ataque del que había sido víctima. ¿Qué sucedía? ¿Por qué no la ayudaba? ¿Y qué hacía con un arma en la mano? Comenzaba a ver borroso, le costaba hilvanar sus pensamientos. Pero estaba segura de que ese sillón era verde, no rojo. Agotada, dejó que la oscuridad la invadiera del todo.

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lunes, 6 de septiembre de 2010

Generación Z



Quan Chi y Kano amaban a Sonya. Nada les importaba el futuro que los dioses tuvieran previsto. Por ella se batieron con los más feroces luchadores, hasta quedar enfrentados el uno al otro. Todo lo hacían por obtener su atención. No sabían que la desaparición de Blaze la había convertido en la más poderosa de Edenia. Ni que los poderosos prefieren morir antes que compartir su poder. Lo supieron cuando la vieron, en la cima de la pirámide, enfrentando al dios del trueno con tal energía, que su cuerpo se pulverizó en una explosión, creando una onda expansiva que destruía todo a su paso. Sólo entonces comprendieron que la lucha, como vaticinaron los dioses, estaba terminando y que ellos tampoco vivirían la nueva era de paz.
-No má, vos no entendés. No se pueden morir todos. Si nó ¿contra quién vamos a luchar en la próxima versión del juego?
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jueves, 2 de septiembre de 2010

FIN

Abandonando la duda a la suave brisa que corría a sus espadas, atravesó el hueco en el espejo. Allí miró hacia atrás y vio cómo su casa comenzaba a desintegrarse por el viento, ahora huracanado. Entonces divisó a la joven. Escribía arrebujada en el sofá del extraño salón donde se hallaba. No parecía percatarse de su llegada. Algo familiar en sus gestos la indujo a pensar en algún parentesco. "¿Habré viajado en el tiempo?, ¿Habré muerto y ahora soy un fantasma?". Avanzó con lentitud y se detuvo detrás de la muchacha. Apenas alcanzó a leer las últimas palabras escritas en azul: "... la casa, finalmente fue arrasada por el huracán y de su dueña jamás se volvió a saber". FIN.

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domingo, 29 de agosto de 2010

Estocolmo

Me dio las gracias por darle la libertad y se fue. Después de todo lo que compartimos, lo que vivimos juntos, los proyectos que hicimos para este momento, tuvo el descaro de irse dejándome en esta habitación, que también fue nuestra, y llevarse la llave. Me hizo el cuento del síndrome, la muy astuta y se fue. Y además cobró su rescate.

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martes, 24 de agosto de 2010

Haikus

Sobre imagen
Estrella blanca, 
unes a los amantes 
en la distancia
La luna brilla: 
tu alma desde el cielo 
nos ilumina
Como tú, árbol, 
los brazos del amado 
brindan reposo
Invierno blanco, 
las gotas de tu lluvia 
limpian mi alma
Este rocío, 
recién amanecido, 
revive tu piel .

jueves, 19 de agosto de 2010

Majaderías

Mi sepulcro a perpetuidad, donde me has eternizado en el escarnio, engalana hoy estas paredes. De nada sirvió que trataras de enmendar tu desatino recreándome con este vestido insignificante. Debiste haber quemado tu primera obra para poder redimirte. Por eso tu alma, igual que la mía, está condenada a vagar por los pasillos solemnes de este museo. Solo ruego que el fuego, en cualquier momento, logre finalmente liberarnos.

sábado, 14 de agosto de 2010

Bioma

Dos millones de piedras planas llovieron el último día sobre el pueblo. El sol que disolvió las últimas nubes, comenzó a calentar las piedras negras, haciendo hervir el barro que tapaban. La primavera comenzó a brotar. La vegetación se hacía cada vez más exuberante sobre aquel lugar signado por las tragedias. Sus habitantes, con la alegría recién recobrada, volvían a sentirse intranquilos con el avance inexorable del verde sobre el negro. Un verde que iba tomándolo todo; paredes, techos, postes, hasta los cables del precario tendido eléctrico quedaron ocultos por el vergel, que aceleraba su crecimiento si alguna raíz, un tallo, una hoja siquiera era cortada. Comenzó la emigración de los pobladores que, en caravana, iban en busca de otro lugar donde vivir.
Ya se había marchado el último hombre cuando unos niños, escondidos en el jardín de una casa, comenzaron a jugar a la payana con las piedras negras del suelo. Cada vez que levantaban una, el aire se calentaba y se detenía el crecimiento de su planta. Entonces comprendieron su misión. Pronto formaron las tribus payaneras, que desde aquellos tiempos pueblan la impenetrable Amazonia para mantener en equilibrio el clima ecuatorial.

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lunes, 9 de agosto de 2010

Realismo Onírico


Un par de piedras planas encastradas en los ojos, de azabache puro para que condujeran mejor las imágenes, y un decodificador sobre la frente, conectado al ordenador, era todo lo que necesitaba para crear sus películas. Durante el día había demasiados estímulos que le impedían concentrarse. En cambio de noche, cuando todo se aquietaba y caía en el sueño profundo, su imaginación se disparaba formidablemente, proveyéndole las mejores historias. No podía saber que la píldora para dormir que había comenzado a tomar provocaba pesadillas. Como tampoco llegó a saber que en su inconsciente vivía un asesino. Las autoridades destruyeron el aparato por seguridad.

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jueves, 5 de agosto de 2010

Liquidación navideña




Un hastío visceral la llevó a vagar aquella Nochebuena con la esperanza de encontrar algún cliente solitario. Las últimas luces se hacían acuosas en la noche londinense, a la hora en que ratas y cucarachas corren libremente por las calles. El aroma a galletas de jengibre brotaba de los hogares envolviéndola con recuerdos de una niñez para olvidar. No podía llorar, se correría su maquillaje. Debía apresurarse si quería encontrar algún rezagado de los bares que le diera un poco de olvido. Retocaba el bermellón de sus labios cuando lo vio en el espejo. El taciturno Jack caminaba a pocos pasos detrás de ella. Se sintió dadivosa. Pensó en ofrecerle compañía al costo de una sangría.
- Hola Jack... tengo un obsequio de Navidad para ti.
- Yo también Polly.

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