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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.
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sábado, 14 de agosto de 2010

Bioma

Dos millones de piedras planas llovieron el último día sobre el pueblo. El sol que disolvió las últimas nubes, comenzó a calentar las piedras negras, haciendo hervir el barro que tapaban. La primavera comenzó a brotar. La vegetación se hacía cada vez más exuberante sobre aquel lugar signado por las tragedias. Sus habitantes, con la alegría recién recobrada, volvían a sentirse intranquilos con el avance inexorable del verde sobre el negro. Un verde que iba tomándolo todo; paredes, techos, postes, hasta los cables del precario tendido eléctrico quedaron ocultos por el vergel, que aceleraba su crecimiento si alguna raíz, un tallo, una hoja siquiera era cortada. Comenzó la emigración de los pobladores que, en caravana, iban en busca de otro lugar donde vivir.
Ya se había marchado el último hombre cuando unos niños, escondidos en el jardín de una casa, comenzaron a jugar a la payana con las piedras negras del suelo. Cada vez que levantaban una, el aire se calentaba y se detenía el crecimiento de su planta. Entonces comprendieron su misión. Pronto formaron las tribus payaneras, que desde aquellos tiempos pueblan la impenetrable Amazonia para mantener en equilibrio el clima ecuatorial.

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miércoles, 7 de julio de 2010

Geogenia

Las almas de los que no habían sido enterrados vagaban por laberínticos túneles buscando la salida. No sabían que estaban muertos ni que la guerra había terminado. No sabían que pasaron milenios desde que los abandonaron allí. Un día, vieron una gruesa raíz brotando del techo. Esperanzados, tiraron fuerte de ella hasta que el árbol cedió y abrió un hueco mostrándoles la salida. Una a una emergieron las almas confinadas, pero tan desconcertadas quedaron en medio de esa ciudad desconocida y caótica, que creyeron estar soñando. Entonces, volvieron al túnel y taparon aquel hueco.
Hoy continúan con su búsqueda, pero nunca dejan de cortar la mínima raíz que brote en aquel lugar, debajo del famoso Desierto de Atacama.