Las minificciones son larguísimas y complejas historias que no se ven, que se ocultan arteramente detrás de un puñado de palabras conocidas.
Páginas
Explicación Cortita
Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".
Raúl Brasca.
Raúl Brasca.
viernes, 28 de noviembre de 2008
martes, 25 de noviembre de 2008
Control
viernes, 21 de noviembre de 2008
Enojo
martes, 18 de noviembre de 2008
Por qué?
Por qué estás aquí, lector incauto?
No soy quien creíste que era.
Soy mucho peor.
Solo que recién ahora lo descubro.
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miércoles, 12 de noviembre de 2008
Tus ojos
Tus ojos. Jade marino.
Reflejo del campo en primavera.
Compendio de vida y de tristezas.
Morada de recuerdos color aceituna
que bañan las luces del misterio inefable.
Tus ojos. Pájaros en vuelo.
Ellos corren tras las golondrinas
y surcan inmensos océanos
buscando la perla multicolor.
Tus ojos. Esos que palpan
hasta el último rincón de mi alma.
Y la escuchan, la observan,
la huelen, la tocan,
la saborean hasta realmente sentirla.
Tus ojos. Ojos misterio.
Ojos verdad. Ojos dolor.
Me dan la vida: ojos milagro.
Les doy mi vida: ojos amor.
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viernes, 7 de noviembre de 2008
Ambar
Ya puedo mirarte sin desearte, sin necesitarte. Ya aprendí a vivir sin vos. Y pensar que casi hacés que me mate!Recuerdo nuestro primer encuentro; hoy concluyo que fue lo único bueno de nuestra relación.
Vos lucías radiante, tentadora. todos querían tenerte: eras una invitación al placer. Y me sedujiste –yo ignoraba entonces que sería tu esclavo-.
Al principio dudé en acercarme demasiado, pero tu imagen ambarina, tu cuello esbelto, casi transparente, prometían buena compañía y una calidez y dulzura infinitas. No pude resistirme: yo me sentía solo… calor, dulzura, compañía era lo que mas necesitaba.
Nuestros encuentros fueron cada vez más frecuentes e intensos. Vos embotabas mis sentidos y me hacías olvidar la realidad… mi realidad.
Nuestra relación se estaba tornando enfermiza; mi necesidad de vos crecía vertiginosamente: ya no me bastaba tenerte de a ratos, no podía concentrarme más que en vos. Te habías adueñado de mí: ya era tu esclavo y me sentía mal por eso.
Por la dignidad perdida, por la soledad a la que, casi paradójicamente, me llevaste. Porque después de todo, no me hacías feliz… me destruías, poco a poco. Y empecé a sentir miedo, culpa, angustia, impotencia y rencor. Mi vida era un infierno por vos.
Una noche decidí que sería la última que pasábamos juntos.Te lo dije, sería nuestra despedida.
Al principio me sentí bien, quizás por la decisión que había tomado. Pero al avanzar la noche, fuiste llenándome poco a poco de tu perfume, de tu calor… te fuiste adueñando de mí nuevamente, como burlándote de mi decisión, como riéndote de mi ingenuidad, muy segura de tu poder. Y creíste que habías triunfado, otra vez. Pero nunca me conociste del todo.
Salimos juntos del bar, como lo hacíamos últimamente, sin pudores. Recuerdo que pesabas demasiado en mi brazo. Pero no era un peso físico. Era el peso de los años perdidos por vos, de la vida que me reclamaba esos años en que abandoné todo: ideales, familia, amigos, trabajo, hasta mi fe, por vos. Era demasiado peso.
Entonces miré por última vez tu imagen ambarina y en un arranque, no sé si de locura o cordura, te rompí ese cuello tan tentador y dejé que tu veneno corriera despavorido por la vereda.
Fue en ese momento, en que mi existencia me pareció tan sin sentido, mi vida tan vacía, cuando quise cortar los hilos que me conectaban a este mundo, y entonces descubrí que te habías llevado mi valor y mis fuerzas. Caí a tu lado, junto a lo que quedaba de vos, sin sentido.
Era otoño y garuaba sobre aquella noche solitaria. La madrugada avanzaba sigilosa como temiendo despertar a ese cuerpo entumecido, con el alma hecha trizas, que se durmió borracho, llorando tristeza y soledad.
Me encontraron a la mañana siguiente, mojado, sucio, herido y con una resaca que me calaba los huesos. Me había dado una buena pulmonía. Porque fué buena.
Esos días en el hospital me salvaron de mi condena, porque me alejaron de vos y me hicieron reflexionar, buscar las respuestas dentro de mí, no en vos.
Sufrí mucho por tu ausencia, no lo niego. Fueron días terribles, me costó mucho superar nuestra separación, sobre todo porque sabía que podría encontrarte en cualquier bar, a la vuelta de la esquina.
Pero también sabía que no quería volver al infierno... no por vos.
Descubrí que no eras la única que podía brindarme calor, dulzura y compañía... y yo nunca pude reflejarme en tus ojos, ni sentir tus manos.
Ya ves, hoy te tengo frente a mí, te miro y no te deseo. Puedo tocarte y no sentir necesidad de vos. No te guardo rencor… no puedo hacerte culpable de mi pasado.
Por eso te tengo luciendo, otra vez radiante, tentadora y esbelta, junto a las otras botellas de mi bar. Porque ya puedo vivir sin vos.
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domingo, 2 de noviembre de 2008
Paréntesis
En estos días no pude sacarme de la mente que tu paso por mi vida fue como un paréntesis.Lo abriste tímidamente, sentiste que lo que había adentro te hacía bien, y te hiciste cóncavo para contenerme y llenarte a la vez.Y yo te dejé ser, sin sospechar que tu afán por beberte la vida de esa forma tan intensa, descontracturada y urgente, que rompía todos mis esquemas, reinventándolos, tenía fecha de cierre: cuando lo cóncavo se volvería convexo.Tal vez vos sí lo sabías, que tu vida conmigo sería un paréntesis, tu último paréntesis.
Y ahora sospecho que quizás la vida sea eso… una suma de paréntesis que encierran ciclos vitales, que nos van transformando, inexorablemente.
Ya hace un año que cerraste tu último ciclo. Y mi vida continúa. Me queda la alegría de saber que no te arrepentiste de haber entrado y que fuiste feliz.Y que supiste que yo también lo fui. Por eso todavía está el dolor.Por lo absurdo de tu partida, tan repentina, tan incomprensible. Y vos sabés cómo me empecino con lo que no puedo comprender.
Pero está nuestro hijo, un nuevo paréntesis que recién está formándose y por quien tengo que luchar y ser más cóncava que nunca.Por él tengo que estar bien y plena, como al principio, como siempre. Hace un año que lo estoy intentando. Estoy mejor, pero aún no dejo de extrañarte.
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miércoles, 29 de octubre de 2008
Rojo Sangre

-Qué linda que es esa bici! cómo me gustaría tener una bici roja! eso pensaba mientras la miraba ensimismada. Le encantaba el color rojo. Sobre todo el de esa bicicleta. Era rojo sangre profundo. Pero ella sabía que nunca le iban a comprar una. Además no sabía andar sin rueditas y a la de su amiga, que a veces se la prestaba, le habían sacado las rueditas de apoyo. Tenía suerte su amiga que el padre le enseñara a andar…
- Querés que te enseñe?
- No… no sé andar…
- Por eso, yo te sostengo de atrás, vos tené firme el manubrio y siempre mirá para adelante, tratando de mantener el equilibrio
Probó varias veces, dos o tres pedaleos y se caía… no podía mantener el equilibrio. Pero lo seguiría intentando. Ella quería aprender. Si aprendía, a lo mejor le compraban una bici roja.
Su amiga ya andaba sola, y eso que en la calle de tierra es más difícil. El asfalto llegaba justo hasta donde terminaba su casa y esa lomita de bajar de la tierra al asfalto hacía saltar. Pero su amiga vivía sobre la tierra dos casas más allá. Y ella quería que su mamá la viera andar en bici, así podía pedirle que el comprara una.
- Me la prestás? así pruebo a ver si puedo sola?
- No… no sé andar…
- Por eso, yo te sostengo de atrás, vos tené firme el manubrio y siempre mirá para adelante, tratando de mantener el equilibrio
Probó varias veces, dos o tres pedaleos y se caía… no podía mantener el equilibrio. Pero lo seguiría intentando. Ella quería aprender. Si aprendía, a lo mejor le compraban una bici roja.
Su amiga ya andaba sola, y eso que en la calle de tierra es más difícil. El asfalto llegaba justo hasta donde terminaba su casa y esa lomita de bajar de la tierra al asfalto hacía saltar. Pero su amiga vivía sobre la tierra dos casas más allá. Y ella quería que su mamá la viera andar en bici, así podía pedirle que el comprara una.
- Me la prestás? así pruebo a ver si puedo sola?
Lo intentó una vez más. Sí parece que ahora sí. Después de dos o tres paradas, ya había aprendido. Iría hasta su casa a ver si la veía su mamá. Iba concentrada manteniendo el equilibrio, por eso no tuvo en cuenta la lomita, y en dos segundos estuvo en el suelo, sobre el asfalto, en la puerta de su casa, con la bicicleta encima de su pierna izquierda.
Qué mala suerte! pensó. Había sangre. Se había lastimado bastante la rodilla. Cuando se incorporó y se miró, más dolida en su orgullo que por su pierna, ésta chorreaba sangre. Tenía que limpiarse. Entonces fue hasta la canilla del patio de la entrada de su casa y se mojó para sacarse la sangre y la mugre. Ahí fue cuando vio que se había rebanado como un centímetro de diámetro de carne.
Qué mala suerte! pensó. Había sangre. Se había lastimado bastante la rodilla. Cuando se incorporó y se miró, más dolida en su orgullo que por su pierna, ésta chorreaba sangre. Tenía que limpiarse. Entonces fue hasta la canilla del patio de la entrada de su casa y se mojó para sacarse la sangre y la mugre. Ahí fue cuando vio que se había rebanado como un centímetro de diámetro de carne.
Resignada por completo, se olvidó de la bici nueva. Ahora pensaba en lo que diría su mamá.
Volvió sobre sus pasos hacia la calle.
- A ver si encuentro el pedacito… aunque sea…
martes, 21 de octubre de 2008
Perdóname el dolor
El gran Pedro Salinas me dio su pié:
Y no pude evitar pensar en vos:
"Perdóname por ir así,
buscándote tan torpemente, dentro de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo."
Y no pude evitar pensar en vos:
Ese que está allí, silencioso,
oculto en ti, preso de ti,
intentando decir lo que tú no sabes.
El que quiere romper las frases
que atan sus alas,
para que tú lo oigas y yo lo sienta.
El que inventó el silencio lleno de aromas
y llegó a mí, me rozó y descubrió tu existencia.
Perdóname el dolor alguna vez.
Quiero rescatar de ti tu mejor tú.
Y subirlo desde tu fondo a la cima de mi montaña
donde su calor derrita la nieve del ocaso
y su luz diáfana llene todos mis espacios,
vacíos y prohibidos.
Creando y recreando ese universo paralelo
maravilloso, que nos habita,
nos posee, nos tortura y nos duele.
Estoy sacando de ti tu mejor tú.
Perdóname el dolor.
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viernes, 17 de octubre de 2008
Corazón

Estaba arreglándose el pelo frente al espejo del baño.
Una radio sonaba en la habitación de al lado.
"Yo no sé lo que me pasa cuando estoy con vos, me hipnotiza tu sonrisa, me desarma tu mirada, y de mí no queda nada, me derrito como un hielo al sol…"
De pronto los recuerdos inundaron su mente y sus ojos. Esa vieja estrofa escuchada en el contestador telefónico de su departamento de soltera, cuando llegaba de un día de trabajo agotador, le renovaba la alegría de vivir. Sin querer hacía una retrospectiva de cuánto había pasado en tanto tiempo. De cómo había cambiado su vida ese que se comportaba como adolescente para conquistarla.
"Yo no soy tu prisionero y no tengo alma de robot, pero hay algo en tu carita que me gusta, que me gusta y se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón."
La música se detuvo, al igual que ella frente al espejo. Fue entonces cuando lo comprendió. Entonces tomó la hojita de afeitar que aún conservaba de su marido y empezó a destruir la prueba del delito. Comenzó a tajear su rostro, centímetro por centímetro. Nadie más moriría por su culpa. Nadie más.
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Una radio sonaba en la habitación de al lado.
"Yo no sé lo que me pasa cuando estoy con vos, me hipnotiza tu sonrisa, me desarma tu mirada, y de mí no queda nada, me derrito como un hielo al sol…"
De pronto los recuerdos inundaron su mente y sus ojos. Esa vieja estrofa escuchada en el contestador telefónico de su departamento de soltera, cuando llegaba de un día de trabajo agotador, le renovaba la alegría de vivir. Sin querer hacía una retrospectiva de cuánto había pasado en tanto tiempo. De cómo había cambiado su vida ese que se comportaba como adolescente para conquistarla.
"Yo no soy tu prisionero y no tengo alma de robot, pero hay algo en tu carita que me gusta, que me gusta y se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón."
La música se detuvo, al igual que ella frente al espejo. Fue entonces cuando lo comprendió. Entonces tomó la hojita de afeitar que aún conservaba de su marido y empezó a destruir la prueba del delito. Comenzó a tajear su rostro, centímetro por centímetro. Nadie más moriría por su culpa. Nadie más.
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domingo, 12 de octubre de 2008
Yo Confieso
"Yo confieso ante Dios todopoderoso, y ante vosotros hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión."
Cuántas veces he repetido de memoria esta oración!
Y cuántas me he arrepentido de mis pecados, de corazón.
Todos los pecados he cometido, todos los pecados sin excepción.
Cuántas veces Señor te he herido! tantas como me diste tu perdón.
Y sin embargo padezco de olvido, y tu grandeza ofusca mi razón.
Me das mucho más de lo que pido, y así te pago, con la traición.
Yo no merezco de ti ni un suspiro que pueda aliviarme el corazón,
sé que es muy bajo donde he caído y aún así vuelvo a pedirte perdón.
Y Tú dirás: Por qué así vivo? y te diré: No tengo una explicación!
Te amo Señor, mas no he podido poner mi vida a tu disposición.
Y aquí estoy con mi libre albedrío, partiendo más y más tu corazón.
Apiádate de mí, Señor mío y Dios mío, no me niegues tu mano y tu perdón.
Que sin la prueba de tu amor, yo no vivo,
y sin la guía de tus manos, yo… qué soy?
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión."
Cuántas veces he repetido de memoria esta oración!
Y cuántas me he arrepentido de mis pecados, de corazón.
Todos los pecados he cometido, todos los pecados sin excepción.
Cuántas veces Señor te he herido! tantas como me diste tu perdón.
Y sin embargo padezco de olvido, y tu grandeza ofusca mi razón.
Me das mucho más de lo que pido, y así te pago, con la traición.
Yo no merezco de ti ni un suspiro que pueda aliviarme el corazón,
sé que es muy bajo donde he caído y aún así vuelvo a pedirte perdón.
Y Tú dirás: Por qué así vivo? y te diré: No tengo una explicación!
Te amo Señor, mas no he podido poner mi vida a tu disposición.
Y aquí estoy con mi libre albedrío, partiendo más y más tu corazón.
Apiádate de mí, Señor mío y Dios mío, no me niegues tu mano y tu perdón.
Que sin la prueba de tu amor, yo no vivo,
y sin la guía de tus manos, yo… qué soy?
-1995-
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martes, 7 de octubre de 2008
Desconcierto
Que le pasa hoy a mi vieja? anduvo todo el día nerviosa, me tuvo de acá para allá y hasta cuando me acariciaba parecía distraída y casi ni me habló.
Después salimos con papá en el auto. Cosa rara también, casi nunca salimos después de cenar.
Y ahora está acostada pero no duerme. Me pone nervioso. Encima que casi no puedo moverme con esta cosa en el cuello! Ahh, si tan solo pudiera estirar las piernas…
Eh , mami, qué te pasa, por qué llorás? no tiembles que me da miedo… má… no me escuchás? ah, ves? así está mejor, más tranquila? vamos a dormir otra vez?
…
Uy, qué pasa? se fue el agua? sonamos! ahora sí que no me puedo mover! qué es esa luz? Uh, qué luz! Oigo voces, qué clarito se escucha ahora! eh, ché, qué pasa? má… quién me empuja? pero ché, dejen de empujar… qué pasa? uy que frío que entra por esa luz… eh, que ésta es mi cabeza… agh… gracias por sacarme esa cosa del cuello, guarda que llega hasta mi ombligo eh? que fresco que está!
- Subite arriba... ya falta poco mami eh?
Eh, cómo empujan! qué pasa? eh, eh, pará, pará, a dónde me llevan? ah… mis piernas, las puedo estirar un poco.. ché... qué hacen? ma, mami, ma, me están llevando… maaaaa…..
- Uy que lindo es! Hola Ramiro!
- Está bien?
- Sí mami, está bien y es muy lindo… ahora te lo muestro
Mami? dónde estás? ahora te escucho clarito, dónde estás?
- Cortá acá
- Buáaa, buáaa, buáaa…
- Eso es campeón, muy bien! qué pulmones!
- Hola mi amor, bonito… hola mi vida... (mami! mamita!)
- Buáaa, buáaa, buáaa…
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Después salimos con papá en el auto. Cosa rara también, casi nunca salimos después de cenar.
Y ahora está acostada pero no duerme. Me pone nervioso. Encima que casi no puedo moverme con esta cosa en el cuello! Ahh, si tan solo pudiera estirar las piernas…
Eh , mami, qué te pasa, por qué llorás? no tiembles que me da miedo… má… no me escuchás? ah, ves? así está mejor, más tranquila? vamos a dormir otra vez?
…
Uy, qué pasa? se fue el agua? sonamos! ahora sí que no me puedo mover! qué es esa luz? Uh, qué luz! Oigo voces, qué clarito se escucha ahora! eh, ché, qué pasa? má… quién me empuja? pero ché, dejen de empujar… qué pasa? uy que frío que entra por esa luz… eh, que ésta es mi cabeza… agh… gracias por sacarme esa cosa del cuello, guarda que llega hasta mi ombligo eh? que fresco que está!
- Subite arriba... ya falta poco mami eh?
Eh, cómo empujan! qué pasa? eh, eh, pará, pará, a dónde me llevan? ah… mis piernas, las puedo estirar un poco.. ché... qué hacen? ma, mami, ma, me están llevando… maaaaa…..
- Uy que lindo es! Hola Ramiro!
- Está bien?
- Sí mami, está bien y es muy lindo… ahora te lo muestro
Mami? dónde estás? ahora te escucho clarito, dónde estás?
- Cortá acá
- Buáaa, buáaa, buáaa…
- Eso es campeón, muy bien! qué pulmones!
- Hola mi amor, bonito… hola mi vida... (mami! mamita!)
- Buáaa, buáaa, buáaa…
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jueves, 2 de octubre de 2008
Mirada
Mirame, por favor. Dejame mirarte a los ojos. Ahora. Así.
Quiero que veas como lo profundo de tu amor me llena de placer
antes de quitarme la razón.
No, no me digas nada… dejame sentirte así, latiendo dentro de mí,
No, no me digas nada… dejame sentirte así, latiendo dentro de mí,
acariciándome las entrañas con tu forma tan suave y a la vez tan firme.
Ves? ya viene, ya el fuego da paso a la locura, ya no responderé por mí,
pronto ya no podré mirarte… ya no me pertenezco…
el rayo empieza a recorrer mi columna y cada poro de mi piel,
sin que pueda controlarlo, tensando mis músculos para retenerte,
hasta que estalla en mi boca en un callado grito ancestral,
con la fuerza que me eleva desde este infierno
hasta el mismísimo cielo del placer.
Cuánto dura este instante? 30 segundos, 40, 60?
Y luego las lágrimas y las risas y el abrazo cálido que nos hace dormir,
felices de habernos encontrado una vez más
en el profundo infinito de la mirada.
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domingo, 28 de septiembre de 2008
Sueño
Anoche soñé contigo. Desde tu cuadrado negro de mar otoñal, rescatabas de mis pobres relatos las frases que podían dibujarse. Eran solo las que valían la pena, lo que se rescataba de la historia. Solo podía ver tus manos subrayando frases y dibujando garabatos...
Última carrera: lo importante es llegar.
…se va a tirar a las vías !
Se arrodilló junto a la higuera y comenzó a rezar…
…protegiéndolo con su cuerpo
Y yo, atrevida, aprendiz de tus letras, tomaba tu lápiz y también te dibujaba
Última carrera: lo importante es llegar.

…se va a tirar a las vías !Se arrodilló junto a la higuera y comenzó a rezar…
…protegiéndolo con su cuerpoY yo, atrevida, aprendiz de tus letras, tomaba tu lápiz y también te dibujaba
jueves, 25 de septiembre de 2008
Volver

Comenzaba a sentirse la primavera.
La tarde estaba linda para andar en bici y tomar mate al aire libre. Sí, eso harían a la vuelta del colegio.
Preparó la canasta con todo, el termo, el mate, el jugo, las galletitas, las carilinas, las llaves, el celular, y hasta su cuaderno de apuntes… por ahí escribía un rato, pensó.
Y a las 5 de la tarde, bajaron con la bici a cuestas. No había muchos niños; mejor, eran suficientes para pasarla bien sin estorbarse.
El sol ya estaba a 45° bajando a su puesta frente a sí, le daba de lleno en los ojos. No iba a escribir. Se quedó charlando un rato con Juan, el abuelo de todos los chicos del edificio que siempre tenía caramelos y contaba anécdotas de su juventud.
La tarde estaba linda para andar en bici y tomar mate al aire libre. Sí, eso harían a la vuelta del colegio.
Preparó la canasta con todo, el termo, el mate, el jugo, las galletitas, las carilinas, las llaves, el celular, y hasta su cuaderno de apuntes… por ahí escribía un rato, pensó.
Y a las 5 de la tarde, bajaron con la bici a cuestas. No había muchos niños; mejor, eran suficientes para pasarla bien sin estorbarse.
El sol ya estaba a 45° bajando a su puesta frente a sí, le daba de lleno en los ojos. No iba a escribir. Se quedó charlando un rato con Juan, el abuelo de todos los chicos del edificio que siempre tenía caramelos y contaba anécdotas de su juventud.
El nene jugaba a la pelota con los otros niños del edificio. El mate estaba rico, la tibieza del sol la adormilaba. Se arrellanó en el banco de madera y entrecerró los ojos para sentir más el sol, se dio cuenta que luchaba contra el sueño que llegó en el segundo en que cabeceó.
Vio que su hijo iba a cruzar la calle entre dos vehículos estacionados, sin darse cuenta que la ambulancia de adelante retrocedía sin poder verlo… lo iba a matar… fue un segundo, despertó sobresaltada y pegó el grito llamándolo.
El nene, que jugaba en el jardín, la vio ir corriendo hacia él. Lo alzó en brazos protegiéndolo con su cuerpo mientras una cazuela de hierro, pesada como un adoquín caía desde el piso 27 y daba de lleno en su cabeza.
Sintió que empezaba a marearse. Alcanzó a decirle -quedate con Juan y decile a la ambulancia que no se vaya, yo vuelvo enseguida.
Cuando despertó, se encontró en su habitación, algo desorientada. Había olor a hospital. Llamó a su hijo. Seguro que estaba en la computadora con los jueguitos. De pronto apareció en la habitación un hombre joven, muy parecido al que había sido su marido, seguido por una mujer, joven también y un niño de unos 5 años, muy parecido a su hijo, pero no era él. El hombre joven comenzó a llorar y la llamó mamá. Estaba confundida. Le presentó a su mujer y a su hijo Juan. Quiso preguntar qué estaba pasando, pero las palabras no le salían. Su hijo adivinó la pregunta en sus ojos. Entre lágrimas y una sonrisa forzada le dijo: -Quedate tranquila ma, ahora sabemos cuánto es "enseguida" para vos… fueron 20 años… nada!
Vio que su hijo iba a cruzar la calle entre dos vehículos estacionados, sin darse cuenta que la ambulancia de adelante retrocedía sin poder verlo… lo iba a matar… fue un segundo, despertó sobresaltada y pegó el grito llamándolo.
El nene, que jugaba en el jardín, la vio ir corriendo hacia él. Lo alzó en brazos protegiéndolo con su cuerpo mientras una cazuela de hierro, pesada como un adoquín caía desde el piso 27 y daba de lleno en su cabeza.
Sintió que empezaba a marearse. Alcanzó a decirle -quedate con Juan y decile a la ambulancia que no se vaya, yo vuelvo enseguida.
Cuando despertó, se encontró en su habitación, algo desorientada. Había olor a hospital. Llamó a su hijo. Seguro que estaba en la computadora con los jueguitos. De pronto apareció en la habitación un hombre joven, muy parecido al que había sido su marido, seguido por una mujer, joven también y un niño de unos 5 años, muy parecido a su hijo, pero no era él. El hombre joven comenzó a llorar y la llamó mamá. Estaba confundida. Le presentó a su mujer y a su hijo Juan. Quiso preguntar qué estaba pasando, pero las palabras no le salían. Su hijo adivinó la pregunta en sus ojos. Entre lágrimas y una sonrisa forzada le dijo: -Quedate tranquila ma, ahora sabemos cuánto es "enseguida" para vos… fueron 20 años… nada!
lunes, 22 de septiembre de 2008
La higuera
Apenas había acabado su plato de fideos de los almuerzos domingueros cuando tuvo una sensación rara.
Pidió permiso y se levantó de la mesa. Mientras se iba para el fondo, repasó mentalmente todo. Se levantó como siempre, desayunó, se vistió y al rato pasó a buscarla el tío con los primos para ir a dar una vuelta a alguna plaza.
Nunca iban al mismo lugar. Ese domingo fueron a otro parque abandonado. Siempre jugaban al doctor. Siempre había un lugar lo bastante oculto como para hacer de consultorio privado. Y a ella siempre le tenían que poner una inyección en la cola para que se curara. No le gustaba jugar al doctor. No le gustaba tener que bajarse la bombacha siempre. Pero todos pasaban por el consultorio, aunque con ella siempre tardaba más. Menos mal que las inyecciones no dolían -iba pensando- y algunas veces, hasta se iban todos a una calesita después.
Pero esta vez se sentía incómoda.
Llegó al fondo y detrás de la higuera se bajó la bombacha. Estaba mojada, como de un líquido blanco, pegajoso. Sintió miedo. No podía ser bueno eso… por algo le prohibía contárselo a nadie, a riesgo de que le cortaran la cabeza. Tenía que callarse, como siempre. Pero ahora tenía miedo, lo sentía en el estómago.
Se arrodilló junto a la higuera y comenzó a rezar: Padre nuestro que estás en el cielo…
Pidió permiso y se levantó de la mesa. Mientras se iba para el fondo, repasó mentalmente todo. Se levantó como siempre, desayunó, se vistió y al rato pasó a buscarla el tío con los primos para ir a dar una vuelta a alguna plaza.
Nunca iban al mismo lugar. Ese domingo fueron a otro parque abandonado. Siempre jugaban al doctor. Siempre había un lugar lo bastante oculto como para hacer de consultorio privado. Y a ella siempre le tenían que poner una inyección en la cola para que se curara. No le gustaba jugar al doctor. No le gustaba tener que bajarse la bombacha siempre. Pero todos pasaban por el consultorio, aunque con ella siempre tardaba más. Menos mal que las inyecciones no dolían -iba pensando- y algunas veces, hasta se iban todos a una calesita después.
Pero esta vez se sentía incómoda.
Llegó al fondo y detrás de la higuera se bajó la bombacha. Estaba mojada, como de un líquido blanco, pegajoso. Sintió miedo. No podía ser bueno eso… por algo le prohibía contárselo a nadie, a riesgo de que le cortaran la cabeza. Tenía que callarse, como siempre. Pero ahora tenía miedo, lo sentía en el estómago.
Se arrodilló junto a la higuera y comenzó a rezar: Padre nuestro que estás en el cielo…
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jueves, 18 de septiembre de 2008
Reivindicación
Saquen una hoja. Composición libre, tema: el changuito.
Todos se miraron entre sí, sonrientes e incrédulos. Cómo el changuito? pensaban.
La mayoría ni siquiera sabía qué era eso. Algunos se daban explicaciones por lo bajo, creyéndose dueños de la verdad:
- Son los del supermercado…
- No nena, esos son changos…
- Ay, por favor! los changuitos son como unos cosos así, con rueditas que usan las abuelas para ir a comprar…
- No – acotó otra – no sólo las abuelas… mi mamá tiene uno y lo usa para ir a comprar al mercadito de la vuelta. Lo dijo con voz firme, casi orgullosa. Y como para que no queden dudas, remató:
- Se lo mandó el médico.
Esta hipotética situación es muy fácil que pueda darse entre niños de entre 8 y 20 años, la mayoría de los cuales no sabe a ciencia cierta de qué estamos hablando, cuyas madres, la mayoría de la generación X para abajo, no tienen un changuito.
Y dentro de los motivos por los cuales no tienen un
changuito, aunque si lo piensan bien, lo necesitarían, a menudo nos encontraremos con respuestas del tipo
- Es anticuado
- Es de viejas
- Es horrible
- Te da una imagen deprimente
- Es antiestético
- No es "cool" no tiene "charme".
- Es una grasada total
Bueno damas y caballeros, el único fin de este post es la reivindicación del tan vapuleado changuito, del cual soy una feliz poseedora (aunque soy de la generación x) y que resulta de suma utilidad sobre todo en determinadas ocasiones:
- Cuando la compra es bastante voluminosa o pesada, pero no lo suficiente como para justificar el envío a domicilio (si es que lo hubiera)
- Cuando se debe cuidar la columna vertebral de cargar peso excesivo
- Cuando se tiene que realizar las compras con un niño pequeño al que hay que darle la mano
- Cuando nos importa un comino lo que piensen los demás y priorizamos los puntos anteriores
Y para los que no me creen, acá están las fotos.
Por qué ustedes no utilizarían nunca un changuito?
Todos se miraron entre sí, sonrientes e incrédulos. Cómo el changuito? pensaban.
La mayoría ni siquiera sabía qué era eso. Algunos se daban explicaciones por lo bajo, creyéndose dueños de la verdad:
- Son los del supermercado…
- No nena, esos son changos…
- Ay, por favor! los changuitos son como unos cosos así, con rueditas que usan las abuelas para ir a comprar…
- No – acotó otra – no sólo las abuelas… mi mamá tiene uno y lo usa para ir a comprar al mercadito de la vuelta. Lo dijo con voz firme, casi orgullosa. Y como para que no queden dudas, remató:
- Se lo mandó el médico.
Esta hipotética situación es muy fácil que pueda darse entre niños de entre 8 y 20 años, la mayoría de los cuales no sabe a ciencia cierta de qué estamos hablando, cuyas madres, la mayoría de la generación X para abajo, no tienen un changuito.
Y dentro de los motivos por los cuales no tienen un
changuito, aunque si lo piensan bien, lo necesitarían, a menudo nos encontraremos con respuestas del tipo- Es anticuado
- Es de viejas
- Es horrible
- Te da una imagen deprimente
- Es antiestético
- No es "cool" no tiene "charme".
- Es una grasada total
Bueno damas y caballeros, el único fin de este post es la reivindicación del tan vapuleado changuito, del cual soy una feliz poseedora (aunque soy de la generación x) y que resulta de suma utilidad sobre todo en determinadas ocasiones:
- Cuando la compra es bastante voluminosa o pesada, pero no lo suficiente como para justificar el envío a domicilio (si es que lo hubiera)
- Cuando se debe cuidar la columna vertebral de cargar peso excesivo
- Cuando se tiene que realizar las compras con un niño pequeño al que hay que darle la mano
- Cuando nos importa un comino lo que piensen los demás y priorizamos los puntos anteriores
Y para los que no me creen, acá están las fotos.
Por qué ustedes no utilizarían nunca un changuito?
viernes, 12 de septiembre de 2008
10 minutos
-A qué hora pasa el próximo tren?
-Que hace éste… se quiere colar?, la cola es atrás chiquito.. Ah! no, está preguntando. Qué tipo raro… debe estar perdido, de acá no es… aunque bolso no tiene… Dale tortuga, que se me va éste… dale! Puta madre… y bué… 10 minutos tarde, otra vez!
Sí, buen día, a Constitución ida por favor (tortuga!!!)
………
-Estos andenes son muy altos, mejor voy allá que está casi al ras de la vía.
-Todavía no se fue éste? qué hace?
-Sí acá está perfecto
-Qué… se quiere pasar al otro lado? por ahí no boludo, que es peligroso!
-A qué hora pasará el próximo tren? voy a preguntar…
-Ahí vuelve… que tipo raro! de dónde será? como se le ocurre cruzar por la vía del eléctrico? Claro chiquito, por la escalera para el otro lado! No boludo, por la escalera! por ahí volvés a boleterías!
-Y vos que mirás muñeca? Sí, desviá la mirada…total, ya estoy acostumbrado…fue el primer gesto de mi vieja cuando nací, así que …
A qué hora pasa el próximo tren? Ah, gracias.
-Otra vez? pero qué está haciendo este tipo? por ahí no nene…
-Chau muñeca. 8:15, faltan 3 minutos… sobra! Sigan con sus vidas miserables, cobardes! A nadie le importa nada ni nadie… no se dan cuenta de nada ustedes, no?
-Otra vez ahí, te vas a matar ahí boludo... ... te vas a matar??? se va a tirar!! puta que los parió, se va a tirar a las vías ! dónde está el de seguridad? no, no puede ser.. si nadie hace nada, ese que está tan cerca tiene que darse cuenta…no, cómo se va a tirar? se estará fumando un porro!
-Bueno yo sí… ahí viene… preparate gordo, vos sí que no te vas a olvidar de mí.
-Ahí viene, 8:15, hasta las manos seguro! y el tipo? dónde se metió? puta con tanta gente no se ve nada...
-NO! UH! AAGGGHHH!
-Qué pasa? Agh, me falta el aire… Nooooooo! no puedo respirar, se tiró… se tiró! me siento mal, Yo sabía… yo sabía! córranse por favor!!! por qué no lo paré… por qué no lo paré? me siento mal! necesito sentarme…
... ...
-Señorita, se siente bien? quiere que llamemos a alguien? quiere un vaso de agua?
-Ahora aparecés pelotudo? dónde estabas hace 2 minutos? no viste que se iba a matar?
No gracias, ya estoy bien, no se preocupe
-Quiere que llamemos a su casa?
-No gracias. Tengo que ir a trabajar. No se preocupe, ya me voy a tomar el colectivo. Gracias.
Qué miran idiotas? Háganse los boludos, sí, y sigan viendo el show, que es más divertido que darse cuenta no?
Y vos flaco, perdoname… fui una cobarde.
-Que hace éste… se quiere colar?, la cola es atrás chiquito.. Ah! no, está preguntando. Qué tipo raro… debe estar perdido, de acá no es… aunque bolso no tiene… Dale tortuga, que se me va éste… dale! Puta madre… y bué… 10 minutos tarde, otra vez!
Sí, buen día, a Constitución ida por favor (tortuga!!!)
………
-Estos andenes son muy altos, mejor voy allá que está casi al ras de la vía.
-Todavía no se fue éste? qué hace?
-Sí acá está perfecto
-Qué… se quiere pasar al otro lado? por ahí no boludo, que es peligroso!
-A qué hora pasará el próximo tren? voy a preguntar…
-Ahí vuelve… que tipo raro! de dónde será? como se le ocurre cruzar por la vía del eléctrico? Claro chiquito, por la escalera para el otro lado! No boludo, por la escalera! por ahí volvés a boleterías!
-Y vos que mirás muñeca? Sí, desviá la mirada…total, ya estoy acostumbrado…fue el primer gesto de mi vieja cuando nací, así que …
A qué hora pasa el próximo tren? Ah, gracias.
-Otra vez? pero qué está haciendo este tipo? por ahí no nene…
-Chau muñeca. 8:15, faltan 3 minutos… sobra! Sigan con sus vidas miserables, cobardes! A nadie le importa nada ni nadie… no se dan cuenta de nada ustedes, no?
-Otra vez ahí, te vas a matar ahí boludo... ... te vas a matar??? se va a tirar!! puta que los parió, se va a tirar a las vías ! dónde está el de seguridad? no, no puede ser.. si nadie hace nada, ese que está tan cerca tiene que darse cuenta…no, cómo se va a tirar? se estará fumando un porro!
-Bueno yo sí… ahí viene… preparate gordo, vos sí que no te vas a olvidar de mí.
-Ahí viene, 8:15, hasta las manos seguro! y el tipo? dónde se metió? puta con tanta gente no se ve nada...
-NO! UH! AAGGGHHH!
-Qué pasa? Agh, me falta el aire… Nooooooo! no puedo respirar, se tiró… se tiró! me siento mal, Yo sabía… yo sabía! córranse por favor!!! por qué no lo paré… por qué no lo paré? me siento mal! necesito sentarme…
... ...
-Señorita, se siente bien? quiere que llamemos a alguien? quiere un vaso de agua?
-Ahora aparecés pelotudo? dónde estabas hace 2 minutos? no viste que se iba a matar?
No gracias, ya estoy bien, no se preocupe
-Quiere que llamemos a su casa?
-No gracias. Tengo que ir a trabajar. No se preocupe, ya me voy a tomar el colectivo. Gracias.
Qué miran idiotas? Háganse los boludos, sí, y sigan viendo el show, que es más divertido que darse cuenta no?
Y vos flaco, perdoname… fui una cobarde.
martes, 9 de septiembre de 2008
Media Maratón Buenos Aires
El es muy obstinado. No quiere saber que ya no estoy para estos trotes. Y menos para 21 Kms.Ya está precalentando... ahí empieza a apurarme. Bueno, voy a darle el gusto por última vez. No atenderé a su mente ... ella me atormenta y yo tengo que resistir!
Hoy lo dejaré llegar para que tenga este último orgullo. Pronto llegará el día en que pueda descansar.
Bueno, ya estamos. Comienza el conteo. Revisemos.
Fluído sanguíneo? -ok!. Circulación pulmonar -ok!. Vena Cava? -ok!. Aorta? -ok!. Aurículas? -ok!. Ventrículos? -ok!. Arteria pulmonar? -ok!. Coronaria izquierda ventricular? -ok!. Coronaria derecha? ... Coronaria derecha?... Coronaria derecha!? -ok!.
Bueno todo listo. Allá vamos. Última carrera: lo importante es llegar. Después... después veremos.
Hoy lo dejaré llegar para que tenga este último orgullo. Pronto llegará el día en que pueda descansar.
Bueno, ya estamos. Comienza el conteo. Revisemos.
Fluído sanguíneo? -ok!. Circulación pulmonar -ok!. Vena Cava? -ok!. Aorta? -ok!. Aurículas? -ok!. Ventrículos? -ok!. Arteria pulmonar? -ok!. Coronaria izquierda ventricular? -ok!. Coronaria derecha? ... Coronaria derecha?... Coronaria derecha!? -ok!.
Bueno todo listo. Allá vamos. Última carrera: lo importante es llegar. Después... después veremos.
Media Maratón 21 Kms.
Bs.As. 09/09/2007
- En tu memoria -
.
.
lunes, 4 de agosto de 2008
Ansias
"La mayoría de los hombres y mujeres llevan vidas tan penosas
en el peor de los casos y tan monótonas, pobres y limitadas en el mejor,
que el afán de escapar, el ansia de trascender de sí mismo,
aunque solo sea por breves momentos,
es y ha sido siempre uno de los principales apetitos del alma."
Y yo me pegunto, cómo calmamos esas ansias, quienes no somos más que simples mortales?
Si quieren ver lo que he oído al pasar:
Delibes - Dueto de las flores - Lakmé
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