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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Mensaje



Cuando empecé a mirar hacia abajo, mi mano quedó paralizada, presa de un rigor involuntario y un dolor insoportable. Incapaz de moverme, el pincel quedó fijo sobre la tela que absorbía el líquido bermejo, creando por sí misma la más bella obra que jamás hubiera visto. En una fracción de segundo mi conciencia penetró la tela y me vi, en ese minúsculo puntito negro del entramado, intentando pintar una acuarela. El dolor en mi mano me volvió a la realidad. Entonces, entendí clarísimo el mensaje : nunca debo dejar de mirar hacia arriba.

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18 comentarios:

Luis dijo...

Siempre estamos con la mirada en muchos puntos, en muchas miradas, unas bajas, otras, altas y en cada una de ellas estamos al completo.
Me encanta como escribes amiga Claudia.
Un abrazo.

Maite dijo...

Muy bien Claudia, otro punto de vista diferente de esta imagen. Me ha gustado esa visión del pintor y su cuadro, y de las perspectivas. Un fuerte abrazo

MAGAH dijo...

Dar vuelta la tela!
Expandirse y salirse de ser un puntito negro!
Contundente!

Ricardo Musso dijo...

Parece que vale la pena una parálisis y buen dolor de mano si con el pincel solamente apoyado sobre el lienzo conseguimos una excelente obra.
Jamás se me hubiese ocurrido Claudia!.

Los fuertes sufrimientos físicos, generalmente, nos obnubilan la mente y llegamos a ver todo negro, hasta que la “luz” llega nuevamente.

No estoy muy convencido de que ese sea un aconsejable mensaje que deberías cumplir.
Las veredas de Buenos Aires no están muy prolijas como para caminar mirando solamente para arriba…, mmmmm…, pensalo!.

Mirá que hace rato que venís publicando sobre la misma foto!.
Que creativa sos, te felicito!.

Besos.
Rik

PABLO FRANKO dijo...

La mirada del microbio al científico a través del microscopio, quien mira a quien? lo que si solo uno puede entrar en el otro. Bello relato colega. Abrazo

Daniel Os dijo...

Siempre tuve el instinto de que la inspiración viene de arriba. Y no lo sostengo desde ninguna mística, pero por razones inexplicables, de las hojas en blanco busco la salida mirando para arriba.

Que de techos, nubes y deidades llegue la próxima idea.

Un beso grande, amiga.
D.

Alberto Flecha dijo...

Recuerda a una de esas paradojas visuales donde se ve a un pintor que se pinta a sí mismo, que a su vez se pinta a sí mismo... y así sucesivamente en una suerte de laberinto sin fin del que sólo se puede salir alumbrados por la luz que viene de arriba. Ya lo decía tu tocayo Claudio Rodríguez: "Siempre la claridad viene del cielo..."

Un saludo, Claudia.

Marcelo dijo...

Yo creo que nunca debes dejar de mirar la tela, podrías tener un aleph allí, y hace 50 años que nadie se topa con uno...
Un beso

Claudia Sánchez dijo...

Gracias gente por sus comentarios.
A mí casi siempre me pasa, cuando me siento un poco por encima, que sin darme cuenta empiezo a mirar para abajo.
Entonces algo sucede y me baja de un hondazo. Y debo reconocer que desde aquí se ven mejor las estrellas.
Saludos a todos!
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Manuel dijo...

Nada se puede hacer sin inspiración. Bonito juego de sorpresas y miradas.

Walter Giulietti. dijo...

Hola Claudia. Llego a tu blog desde minificciones y me encuentro con textos muy interesantes. Ya estás en mi reader. Saludos!

Ricardo Musso dijo...

Uyyyyyyyyyyy…, Claudia respondiendo mensajes !!!; milagro…milagro !!!.

Claro que desde abajo mirando el cielo se ven mejor las estrellas.
Y ni te cuento en estas latitudes echado sobre el pasto de alguna planicie…, otra el que Planetario!.

Pero eso que escribiste me suena a “cábala” amiga.
¿Cómo es eso a ver?..., cuénteme un poco…jajaja!.

Vos sabrás por qué lo dirás.

Besos y me alegra leerte en un comentario de tu sitio!.
Rik

Fabiana dijo...

Siempre es mejor mirar hacia arriba. De esa forma podemos ver más allá de nosotros.
Es una buena moraleja. Me gustó.

Besotes para vos y feliz primavera.

foton dijo...

Pues yo ultimamente he dejado de creer en lo de arriba....en lo que sea. Aunque para serte franco continuo mirando...jaja.

Un saludo.
Te visitare.

Steki dijo...

Yo soy de mirar hacia arriba pero me pasa, algunas veces, que necesito tener una visión yo desde arriba mirando hacia abajo.
Qué imaginación que tenés, nena!
Te súper felicito.
Besote y feliz domingo.

Lila Biscia o Lilus bla bla dijo...

me gusto mucho tu blog. este relato particularmente. Nunca hay que dejar de mirar, hacia donde más incomodo nos queda. porque es ahí.

besos

Parvedades dijo...

Aunque, si miramos siempre hacia arriba, podmeos tropesar en lo más llano.
Alzaremos la vista al frente...

Saludos

Miguel Aguilera dijo...

Me gustó :)