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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.

sábado, 31 de enero de 2009

Freud




Nunca nadie me inventó con palabras.
Nadie construyó un lecho de letras donde pudiera abandonarme.
Solo un otro habló con Segismundo de mí, pero afortunadamente
se negó a seguir sus consejos.
Será por eso que anoche, en medio del sueño turbulento,
tu boca llenó la mía hasta hacerme llorar?
No, no podías ser vos, porque era una boca conocida y perdida.
Aunque tampoco era yo.
Era una tal Marcela, vieja, gastada y cansada,
que temblaba como una niña con su oso en brazos.
No, no era un oso, era un mono; un mono que abrazaba como oso.
Será que en el mundo de los sueños nada es lo que parece
y lo que parece no es?
Hay que preguntarle a Segismundo. El lunes.
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jueves, 22 de enero de 2009

Deseos

Relato de menos de 20 líneas, sin usar la última fila del teclado (z x c v b n m)


Ojalá querer fuera poder!
Quisiera usarlas, aquí y ahora.
Pero sólo puedo desearlas, añorarlas y sufrir por eso.
Quisiera suplirlas para poder tejer tus sueños y dejarlos aquí:
el relato de frases largas y gratas.
Pero ahora ya las he tapado… ya las perdí.

Ahora solo puedo jugar a ser dios, a ser hada.
A ser sueño, pájaro de alas doradas… solo para ti.
Si te faltara el agua, yo sería ella y te haría latir.
Si te faltara el fuego, yo sería leño y te haría arder.
Si te faltara el aire, yo respiraría para ti.
Si lloraras, yo sufriría y si rieras, yo estaría alegre, solo por ti.

Ah… si todo este deseo fuera realidad!
Yo sería esa letra que quiero usar y grita de dolor su falta;
o aquella otra que podría perderse
y fugarse de este esqueleto que es su lugar,
o la que rueda lerda por el filo del pasillo.
Si todo ésto fuera realidad, querer sería poder.

domingo, 18 de enero de 2009

Utopías


No hay vencedores ni vencidos.
No hubo ganancias.
Solo muerte, desolación y ruinas.
Ahora surge la oportunidad
de construir una paz verdadera
que nazca victoriosa de entre los escombros
y llegue para quedarse, finalmente.


Hasta tanto esto no se confirme,
nadie podrá dormir tranquilo.

martes, 6 de enero de 2009

Miradas Orientales

Cuántos ojitos asombrados buscan respuestas
en la mirada gastada de los cuencos maternos?
Cuántas miradas maternas buscan respuestas
en los cuencos extraviados por fanatismo ajeno?
Pero allí solo se reflejan, como única respuesta,
rencor y odio, fuego, muerte y dolor eterno.

Ya pasaron los Reyes Magos,
pero hicieron oídos sordos a tantos ruegos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Fisura

Finalmente ha sucedido.
El castillo de incólume templanza que he venido sosteniendo durante 9.115 horas, ha mostrado su primera fisura en la azotea.
Raudamente los especialistas hicieron un terapéutico apuntalamiento para evitar el derrumbe de tan magnífica obra (palabras de ellos).
Pero a partir de ahora debo comenzar con la refacción interna, inevitablemente justa y necesaria, que si bien tomará algún tiempo, no será ni más ni menos que el preciso para que el castillo vuelva a la normalidad.
Para solaz propio y de terceros.
Mientras tanto, y siempre que el tiempo lo permita, les iré contando sobre los avances de la obra.

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martes, 16 de diciembre de 2008

Furia

Me pediste furia,
como si supieras que albergo a varias.
Como si al liberarlas, pudiera ordenar,
al menos,
el caos de mi vida.
Pero sabes que muchos pereceremos
si ello sucede.
Es mejor tenerlas atadas.
Por ahora.
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viernes, 12 de diciembre de 2008

Coraza


Y qué sucedería si me ajusto la coraza?
Qué sucedería si te muestro lo que quieres ver?
Seguramente nada sucedería.
Solo verías la coraza y te irías contento de tu triunfo
.

martes, 9 de diciembre de 2008

Fortaleza

El mundo es de los fuertes, fueron tus palabras.
Pero no soportas el peso de tu fragilidad.
Bueno, sé fuerte y déjame a mí el resto,
que lo frágil es mi especialidad.
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viernes, 5 de diciembre de 2008

5 centímetros

5 centímetros.
Un desplazamiento de 5 centímetros debería bastar.
Hacia izquierda o derecha, podría ver otros ojos detrás de los tuyos,
cerrados para siempre.
Hacia delante podría sentir el frío de tus labios
y los míos tratando de devolverte el aliento.
Hacia atrás, amplío mi perspectiva y veo que nada te traerá
de vuelta a este mundo.
Hacia abajo, derramo las últimas lágrimas sobre tu recuerdo.
Hacia arriba, comienzo el camino hacia la salida,
hacia la luz, hacia el futuro.
No, hacia adentro no iré.
5 centímetros hacia mi corazón es un viaje muy extenuante.
Y debo guardar fuerzas para emprender la salida.
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martes, 2 de diciembre de 2008

Brevedad

Frases cortas me piden. Mi mente se nubló.
Frases cortas. O breves.
Como un instante. Como una chispa.
Como un suspiro. O una mirada fugaz.
Breve.
Como el eco de tu voz. O el contacto de tu piel.
Y ya estás aquí. Otra vez en mi mente.
Se va la niebla. Tus ojos me buscan. Aquí estoy.
Pensándote. Escribiéndote. Sintiéndote.
Tratando de abreviarte. No puedo. Te extraño.
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viernes, 28 de noviembre de 2008

Angustia



Amor y muerte. Dolor y soledad.
Valor frente al miedo.
Risas que tapan lágrimas.
Todo junto, todo ahora.
Y la angustia envolviéndolo todo.

No es buen momento para que estés aquí.


martes, 25 de noviembre de 2008

Control


No se puede tener el control de todo.
Yo no puedo controlar mis odios, aunque lo intento.
No puedo controlar mis amores. Pero ellos lo intentan.
Y así sobrevivo, tratando de controlar el descontrol.
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viernes, 21 de noviembre de 2008

Enojo


-Enojate! me pediste. -Y reíte!
Tené cuidado… la locura puede ser contagiosa.
Por ahora solo estoy enojada,
manteniendo a la loca a raya.
Todavía tengo mucho por sacar,
antes de que puedan escucharse las carcajadas.
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martes, 18 de noviembre de 2008

Por qué?

Por qué estás aquí, lector incauto?
No soy quien creíste que era.
Soy mucho peor.
Solo que recién ahora lo descubro.
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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Tus ojos


Tus ojos. Jade marino.
Reflejo del campo en primavera.
Compendio de vida y de tristezas.
Morada de recuerdos color aceituna
que bañan las luces del misterio inefable.
Tus ojos. Pájaros en vuelo.
Ellos corren tras las golondrinas
y surcan inmensos océanos
buscando la perla multicolor.
Tus ojos. Esos que palpan
hasta el último rincón de mi alma.
Y la escuchan, la observan,
la huelen, la tocan,
la saborean hasta realmente sentirla.
Tus ojos. Ojos misterio.
Ojos verdad. Ojos dolor.
Me dan la vida: ojos milagro.
Les doy mi vida: ojos amor.
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viernes, 7 de noviembre de 2008

Ambar

Ya puedo mirarte sin desearte, sin necesitarte. Ya aprendí a vivir sin vos. Y pensar que casi hacés que me mate!
Recuerdo nuestro primer encuentro; hoy concluyo que fue lo único bueno de nuestra relación.
Vos lucías radiante, tentadora. todos querían tenerte: eras una invitación al placer. Y me sedujiste –yo ignoraba entonces que sería tu esclavo-.
Al principio dudé en acercarme demasiado, pero tu imagen ambarina, tu cuello esbelto, casi transparente, prometían buena compañía y una calidez y dulzura infinitas. No pude resistirme: yo me sentía solo… calor, dulzura, compañía era lo que mas necesitaba.
Nuestros encuentros fueron cada vez más frecuentes e intensos. Vos embotabas mis sentidos y me hacías olvidar la realidad… mi realidad.
Nuestra relación se estaba tornando enfermiza; mi necesidad de vos crecía vertiginosamente: ya no me bastaba tenerte de a ratos, no podía concentrarme más que en vos. Te habías adueñado de mí: ya era tu esclavo y me sentía mal por eso.
Por la dignidad perdida, por la soledad a la que, casi paradójicamente, me llevaste. Porque después de todo, no me hacías feliz… me destruías, poco a poco. Y empecé a sentir miedo, culpa, angustia, impotencia y rencor. Mi vida era un infierno por vos.
Una noche decidí que sería la última que pasábamos juntos.Te lo dije, sería nuestra despedida.
Al principio me sentí bien, quizás por la decisión que había tomado. Pero al avanzar la noche, fuiste llenándome poco a poco de tu perfume, de tu calor… te fuiste adueñando de mí nuevamente, como burlándote de mi decisión, como riéndote de mi ingenuidad, muy segura de tu poder. Y creíste que habías triunfado, otra vez. Pero nunca me conociste del todo.
Salimos juntos del bar, como lo hacíamos últimamente, sin pudores. Recuerdo que pesabas demasiado en mi brazo. Pero no era un peso físico. Era el peso de los años perdidos por vos, de la vida que me reclamaba esos años en que abandoné todo: ideales, familia, amigos, trabajo, hasta mi fe, por vos. Era demasiado peso.
Entonces miré por última vez tu imagen ambarina y en un arranque, no sé si de locura o cordura, te rompí ese cuello tan tentador y dejé que tu veneno corriera despavorido por la vereda.
Fue en ese momento, en que mi existencia me pareció tan sin sentido, mi vida tan vacía, cuando quise cortar los hilos que me conectaban a este mundo, y entonces descubrí que te habías llevado mi valor y mis fuerzas. Caí a tu lado, junto a lo que quedaba de vos, sin sentido.
Era otoño y garuaba sobre aquella noche solitaria. La madrugada avanzaba sigilosa como temiendo despertar a ese cuerpo entumecido, con el alma hecha trizas, que se durmió borracho, llorando tristeza y soledad.
Me encontraron a la mañana siguiente, mojado, sucio, herido y con una resaca que me calaba los huesos. Me había dado una buena pulmonía. Porque fué buena.
Esos días en el hospital me salvaron de mi condena, porque me alejaron de vos y me hicieron reflexionar, buscar las respuestas dentro de mí, no en vos.
Sufrí mucho por tu ausencia, no lo niego. Fueron días terribles, me costó mucho superar nuestra separación, sobre todo porque sabía que podría encontrarte en cualquier bar, a la vuelta de la esquina.
Pero también sabía que no quería volver al infierno... no por vos.
Descubrí que no eras la única que podía brindarme calor, dulzura y compañía... y yo nunca pude reflejarme en tus ojos, ni sentir tus manos.
Ya ves, hoy te tengo frente a mí, te miro y no te deseo. Puedo tocarte y no sentir necesidad de vos. No te guardo rencor… no puedo hacerte culpable de mi pasado.
Por eso te tengo luciendo, otra vez radiante, tentadora y esbelta, junto a las otras botellas de mi bar. Porque ya puedo vivir sin vos.
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domingo, 2 de noviembre de 2008

Paréntesis

En estos días no pude sacarme de la mente que tu paso por mi vida fue como un paréntesis.Lo abriste tímidamente, sentiste que lo que había adentro te hacía bien, y te hiciste cóncavo para contenerme y llenarte a la vez.
Y yo te dejé ser, sin sospechar que tu afán por beberte la vida de esa forma tan intensa, descontracturada y urgente, que rompía todos mis esquemas, reinventándolos, tenía fecha de cierre: cuando lo cóncavo se volvería convexo.Tal vez vos sí lo sabías, que tu vida conmigo sería un paréntesis, tu último paréntesis.
Y ahora sospecho que quizás la vida sea eso… una suma de paréntesis que encierran ciclos vitales, que nos van transformando, inexorablemente.
Ya hace un año que cerraste tu último ciclo. Y mi vida continúa. Me queda la alegría de saber que no te arrepentiste de haber entrado y que fuiste feliz.Y que supiste que yo también lo fui. Por eso todavía está el dolor.Por lo absurdo de tu partida, tan repentina, tan incomprensible. Y vos sabés cómo me empecino con lo que no puedo comprender.
Pero está nuestro hijo, un nuevo paréntesis que recién está formándose y por quien tengo que luchar y ser más cóncava que nunca.Por él tengo que estar bien y plena, como al principio, como siempre. Hace un año que lo estoy intentando. Estoy mejor, pero aún no dejo de extrañarte.
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miércoles, 29 de octubre de 2008

Rojo Sangre



-Qué linda que es esa bici! cómo me gustaría tener una bici roja! eso pensaba mientras la miraba ensimismada. Le encantaba el color rojo. Sobre todo el de esa bicicleta. Era rojo sangre profundo. Pero ella sabía que nunca le iban a comprar una. Además no sabía andar sin rueditas y a la de su amiga, que a veces se la prestaba, le habían sacado las rueditas de apoyo. Tenía suerte su amiga que el padre le enseñara a andar…

- Querés que te enseñe?
- No… no sé andar…
- Por eso, yo te sostengo de atrás, vos tené firme el manubrio y siempre mirá para adelante, tratando de mantener el equilibrio

Probó varias veces, dos o tres pedaleos y se caía… no podía mantener el equilibrio. Pero lo seguiría intentando. Ella quería aprender. Si aprendía, a lo mejor le compraban una bici roja.
Su amiga ya andaba sola, y eso que en la calle de tierra es más difícil. El asfalto llegaba justo hasta donde terminaba su casa y esa lomita de bajar de la tierra al asfalto hacía saltar. Pero su amiga vivía sobre la tierra dos casas más allá. Y ella quería que su mamá la viera andar en bici, así podía pedirle que el comprara una.

- Me la prestás? así pruebo a ver si puedo sola?

Lo intentó una vez más. Sí parece que ahora sí. Después de dos o tres paradas, ya había aprendido. Iría hasta su casa a ver si la veía su mamá. Iba concentrada manteniendo el equilibrio, por eso no tuvo en cuenta la lomita, y en dos segundos estuvo en el suelo, sobre el asfalto, en la puerta de su casa, con la bicicleta encima de su pierna izquierda.

Qué mala suerte! pensó. Había sangre. Se había lastimado bastante la rodilla. Cuando se incorporó y se miró, más dolida en su orgullo que por su pierna, ésta chorreaba sangre. Tenía que limpiarse. Entonces fue hasta la canilla del patio de la entrada de su casa y se mojó para sacarse la sangre y la mugre. Ahí fue cuando vio que se había rebanado como un centímetro de diámetro de carne.

Resignada por completo, se olvidó de la bici nueva. Ahora pensaba en lo que diría su mamá.
Volvió sobre sus pasos hacia la calle.
- A ver si encuentro el pedacito… aunque sea…

martes, 21 de octubre de 2008

Perdóname el dolor

El gran Pedro Salinas me dio su pié:


"Perdóname por ir así,
buscándote tan torpemente, dentro de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo."

Y no pude evitar pensar en vos:


Ese que está allí, silencioso,
oculto en ti, preso de ti,
intentando decir lo que tú no sabes.
El que quiere romper las frases
que atan sus alas,
para que tú lo oigas y yo lo sienta.
El que inventó el silencio lleno de aromas
y llegó a mí, me rozó y descubrió tu existencia.
Perdóname el dolor alguna vez.
Quiero rescatar de ti tu mejor tú.
Y subirlo desde tu fondo a la cima de mi montaña
donde su calor derrita la nieve del ocaso
y su luz diáfana llene todos mis espacios,
vacíos y prohibidos.
Creando y recreando ese universo paralelo
maravilloso, que nos habita,
nos posee, nos tortura y nos duele.
Estoy sacando de ti tu mejor tú.
Perdóname el dolor.
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viernes, 17 de octubre de 2008

Corazón


Estaba arreglándose el pelo frente al espejo del baño.
Una radio sonaba en la habitación de al lado.
"Yo no sé lo que me pasa cuando estoy con vos, me hipnotiza tu sonrisa, me desarma tu mirada, y de mí no queda nada, me derrito como un hielo al sol…"
De pronto los recuerdos inundaron su mente y sus ojos. Esa vieja estrofa escuchada en el contestador telefónico de su departamento de soltera, cuando llegaba de un día de trabajo agotador, le renovaba la alegría de vivir. Sin querer hacía una retrospectiva de cuánto había pasado en tanto tiempo. De cómo había cambiado su vida ese que se comportaba como adolescente para conquistarla.
"Yo no soy tu prisionero y no tengo alma de robot, pero hay algo en tu carita que me gusta, que me gusta y se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón, se llevó mi corazón."
La música se detuvo, al igual que ella frente al espejo. Fue entonces cuando lo comprendió. Entonces tomó la hojita de afeitar que aún conservaba de su marido y empezó a destruir la prueba del delito. Comenzó a tajear su rostro, centímetro por centímetro. Nadie más moriría por su culpa. Nadie más.
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