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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.

viernes, 12 de marzo de 2010

Amor en sordina



Aún me sigue cantando que el amor cuando no muere mata y cuando mata nunca muere.
Aún no entiende que el amor no es compatible con la muerte y que solo vive cuando hay vida.
Aún no acepta que se ha muerto desangrado, por el puñal que le clavaron después de haberle robado.
Aún no sabe que hoy me marcho y dejo su alma en el balcón repitiendo esa canción.
Nunca supo -pobre amor!- que no aguanto a los fantasmas y mucho menos a Sabina.

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12 comentarios:

Ricardo Musso dijo...

Buen día Claudia.

Que cosa esto que dos personas que madrugan por distintas razones, a la 7.30 hs de la mañana se encuentran en actividades similares, aún a mil seiscientos kilómetros de distancia ¿no?. Una publicando una entrada en su blog, y la otra enterándose, pasando a leer y comentar lo que piensa y siente.

Desconozco a qué canción te referís porque a mí tampoco me gusta Sabina, así que de sus temas…, nada!.

Soy un convencido que el amor que uno siente no es mérito del otro (ni vivo, ni muerto). Uno le da paso a ese sentimiento; lo mantiene, alimenta, a veces también lo extingue. Pero insisto, es uno mismo el que decide qué hacer con esa emoción.

Me alegra saber que no aguantas los fantasmas, y mucho menos enamorarte de ellos. Sospecho que debe ser muy aburrido. Así que me parece formidable que dejes su alma en el balcón y te marches…, que vengan otros a poner sus cosas en ese balcón, sean fantasmas, de ellos, o sean macetas con flores!.

Debe haber sido ardua la tarea, pero parece que esta llegando a su fin!
Te felicito!

Besos.
Rik

Luis dijo...

Que poco sabemos del amor y de la vida y mucho menos de la muerte. Lo que sí está medianamente claro es que aquí estamos para hacer con esas tres circunstancias, aquello que cada uno crea que debe hacer y así vivir y ser felices.

Víctor dijo...

Coincido contigo en dos cosas: no me gusta Sabina y el amor necesita la vida.

Un saludo.

Martín dijo...

jaja Me encantó el final. Sonaban los versos de Sabina mientras lo leía, que lástima que no te gusten. Un beso

TORO SALVAJE dijo...

Sabina si que sabe.
Sabe latín.

Besos.

Noesperesnada dijo...

Buen final...

El Drac dijo...

A mí también me encantó el final, pero no sabemos si habrá amor en la muerte, porque, si todo es un ciclo es espiral ascendente, la muerte es parte de ese ciclo, sólo que de ella nada sabemos y como es lo contrario de la vida, tal vez, lo que reine allí no sea el amor sino el odio, quién sabe, pero existiendo el uno ya existe el otro eso ni vuelta que darle.

Daniel Os dijo...

Matar entonando una canción detestada es morir dos veces pero qué dulce ironía suena en "Contigo" cuando se suma Serrat y dice que no quiere "contigo ni sin tí".
D.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

muy bien escrito para el tema que se presenta. La idea muy sugerente.

Fabiana dijo...

Claudia: Tengo premio para vos. Y con esta entrada te viene como anillo al dedo. Tu creatividad no tiene límites.

Besitos.

cHaROl dijo...

Kiakya!!

Esteban Dublín dijo...

Porque amores que matan nunca mueren.