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Explicación Cortita

Lo característico de la minificción o microrrelato, es su capacidad para disparar sugerencias múltiples en la mente del lector. Para ello se vale de la ambigüedad y de modos oblicuos de expresión, como la ironía, que apuntan a que lo que parece ser no sea, o no se sepa con seguridad si es o no es. De ahí que la paradoja y la parodia sean tan frecuentes. También lo es el doble sentido, en cuyo caso se acerca peligrosamente al chiste. En este límite, el trabajo con las palabras es lo que determina la diferencia".

Raúl Brasca.

martes, 13 de septiembre de 2011

Fenómenos

-No es lo mismo trabajar de fenómeno de circo que trabajar en un circo fenomenal – repetía el payaso al domador, ensayando sus nuevas líneas antes de entrar. El veterano de nariz roja, risa eterna, zapatos rotos, ya no hacía reír a nadie. Su época de esplendor había pasado. Hoy necesitaba a la bailarina como muleta para llamar la atención.
Y ella… ella tampoco era la misma que comenzó luciendo colorido plumaje en la comparsa local; la que se robaba las miradas de los hombres y mujeres que envidiaban su estilo. Hoy necesitaba al payaso ramplón para hacer un número que medianamente justificara su existencia.
Cada uno, por lados opuestos del circo, entró a escena saludando al público y en el instante en que iba a producirse el previsto choque, un niñito del público les gritó “¡Cuidado, que se pueden chocar!”. Ambos se detuvieron a observar al niñito que sonreía aliviado.
Dando un paso a la derecha, continuaron la función con una sonrisa real y las esperanzas renovadas.
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10 comentarios:

Rosa dijo...

Una sonrisa te puede dar motivos para mirar la vida de otra manera.

Besos desde el aire

Anita Dinamita dijo...

Jo, Claudia, qué bonito, empiezas con un circo decadente y terminas trayendo la ilusión de la mano de la inocencia de un niño...
Un abrazo

Patricia Nasello dijo...

Precioso!!!
Concuerdo con Anita, vas de la oscuridad a la luz. A veces una sola actitud justifica la existencia.
Un micro que regala una sonrisa...

Felicitaciones por el Primer Puesto de agosto!!!!!
(Feliz casualidad, acabo de verlo recién, antes de entrar a tu bitácora)

Un beso grandote

Steki dijo...

Qué lindo, Clau. Los niños suelen dejarnos así. Nos contagian con su inocente sonrisa.
Beso grande.

Cecy dijo...

Me gusto mucho.
Y te cuento el porque, desde chica con mi padre íbamos a circo que se presentara en la ciudad, cuando vino mi heredero seguí con esa practica. Me fascina el circo. Pero un detalle, me daban mucha pena los payasos, a mi nunca me hicieron reír...y el nene de tu historia me conquisto en la gracia de los payasos.

Un beso Clau.

Felicidad Batista dijo...

Claudia, la melancólica ambientación de un circo triste y desgastado refulge desde la sonrisa de un niño. Brillate relato.
Saludos

Luisa Hurtado González dijo...

Me parece realmente tierno y... ¡me alegro tanto por el payaso y la bailarina!
Geniales algunos niños, geniales los mayores que los ven, que nos los cuentan, que son aún un poquito niños.
Un beso

Maite dijo...

Un gran recurso ese de ir de lo más sórdido a lo más inocente. A uno le queda un muy buen sabor de boca. Besos.

Elise Reyna dijo...

Un tierno relato. Cariños

Miguelángel Flores dijo...

Este relato me gustó cuando lo leí en minificciones y lo sigue haciendo. Que diferente es todo a los ojos de los niños. Las madres son más guapas, los padres son más fuertes, los juguetes tienen vida...
Qué pena que, al menos, no conservemos los ojos...

Un saludo.